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sábado, 15 de noviembre de 2014

Diferencias entre alimentos con fecha de caducidad y fecha de consumo preferente

En tus alimentos encontrarás fechas que indican "algo" al consumidor. Muchas de ellas no son fechas de caducidad, sino, fechas de consumo preferente. Las diferencias entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente es que, en la primera, el alimento no es apto para el consumo humano y, en el caso de la segunda, es apto para el consumo pero no se encuentra en su mejor estado.

En España, la implantación de la fecha de consumo preferente comenzó con el envasado de yogures debido a una razón puramente económica, ya que, en otros países europeos las fechas de consumo preferente en yogures estaban a la orden del día y en este aspecto, España jugaba con desventaja. La polémica está servida: ¿Me voy a comer yogures caducados a partir de ahora? En teoría, no. Otra cosa es que los fabricantes de yogures estiren más de lo debido las fechas de consumo preferente. Ahí sí que podría haber problemas para la salud

Una solución a este problema potencial sería fijar unas fechas razonables, con la garantía de un mínimo de calidad del producto y que no haya que tirar el alimento a la basura. Estas fechas deben fijarse según criterios objetivos (cuánto tarda un alimento en ponerse rancio) y no según criterios comerciales (productos que duran más o menos en función de su temporada de mayor consumo).

Existen una lista de productos que, aunque marquen una fecha en su envase, pueden ser consumidos días y semanas después de su compra si estos fueron abiertos con anterioridad. Próximamente estarán incluidos en esta lista de productos con fecha de consumo preferente el pan de molde, las patatas fritas, los frutos secos, galletas, bollos industriales, refrescos, alcohol, pastas, arroces, legumbres, mermelada, mantequilla, embutidos, quesos, sopas y salsas de sobre y brics de tomate frito.



"No hay amor más sincero que el que sentimos hacia la comida"
¡Gracias a todos!

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Los españoles comemos mal?

Lluís Serra-Majem, profesor y presidente del III Congreso Mundial de Nutrición y Salud Pública ha destacado que entre un 10% y un 20% de la población española se encuentra por debajo de los niveles de una buena nutrición.

¿A qué se debe este suceso? Este porcentaje ha aumentado notablemente desde el año 2008, inicio de la crisis económica, por lo que, todo apunta a que este dato sea consecuencia del momento que está sufriendo España y el primer mundo, puesto que, estos datos ocurren en otros países de forma similar.

Serra-Majen afirma que las familias españolas han tenido una mala adaptación a la actual situación de crisis económica en cuanto a la alimentación. La “falta de tiempo” es otro motivo que apuntan los españoles para no dedicarle el necesario a hacer la comida. Lo que sí es sorprendente es que un ciudadano español pasa 4 horas sentado frente al televisor como media diaria. ¿Existe, realmente,  falta de tiempo para cocinar?

Pese a estos datos, la esperanza de vida en España es muy elevada, ya que, es de las más altas del mundo. Pero, en consecuencia a este “pasotismo” en la nutrición española, ha aumentado la obesidad y el sedentarismo. Los índices de obesidad más elevados se encuentran en la costa mediterránea, Baleares y las Islas Canarias, lo que se ha relacionado este dato con las grandes masas de turismo. Las costumbres alimentarias han mudado por esas tierras siendo sustituidas por el plato combinado o la comida rápida.

Para una buena nutrición, afirmó, que el agua "es importante, luego están los recursos para cultivar" las mejores especies en cada caso, a lo que sumó la educación, es decir, enseñar a las madres qué pueden o no pueden dar a los niños.