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lunes, 27 de octubre de 2014

Soja Vs. Vaca

En los últimos años, la soja ha creado una gran revolución dentro de nuestra alimentación y, por ello, muchos de los consumidores de leche de vaca han sustituido esta bebida por la leche de soja. ¿Acaso  es más beneficiosa? Aquí te mostramos las propiedades y beneficios de la leche para que elijas cuál es la más adecuada para tu organismo.

La leche de soja se obtiene de la planta de la soja. Esta planta contiene un gran número de proteínas de origen animal, por lo que, su consumo, equilibra el porcentaje de las proteínas vegetales y animales de nuestro organismo. Esta bebida contiene isoflavonas, es decir, un antioxidante natural, lo cuál, beneficia al organismo. A pesar de esta característica, el aporte de calcio es muy reducido y su capacidad de absorción es nula, ni contiene un aporte de vitaminas A y D. 

En cambio, la tradicional leche de vaca aporta más hidratos que la soja en su forma natural, como la lactosa. Esta leche es rica en calcio, fósforo y proteínas A y D y es absorbida en un 32%, a diferencia de la leche de soja. La leche de vaca cubre grandes necesidades nutricionales y disminuye ciertas enfermedades gracias a su calcio natural, como la osteoporosis y la osteopenia.

Fuente: medciencia.com

Estas diferencias han conseguido que los fabricantes de leche de soja, enriquezcan esta leche con los nutrientes de la leche de vaca con el fin de conseguir un valor nutricional igual o similar. Por lo que, siempre es preferible consumir leche de vaca a excepción de padecer una alergia o intolerancia a la lactosa, puesto que, es un alimento completo, de alta calidad y con grandes beneficios para la salud. La leche de soja puede incluirse en la dieta pero nunca se debe sustituir por la leche de vaca.

domingo, 26 de octubre de 2014

Conoce los problemas del gluten

El gluten es una proteína propia de los granos de cereales como el trigo, el centeno o la cebada que, aparentemente, no significa una sustancia perjudicial para nuestro organismo. A pesar de esto, es un problema común, puesto que, un 20% de la población mundial sufre una intolerancia a esta proteína, ya sea, por causa de la enfermedad celíaca o una sensibilidad al gluten y, solo el 5% conoce su intolerancia a la proteína. 

Esta intolerancia se inicia por un malfuncionamiento del sistema inmune de nuestro organismo, de forma que, nuestra inmunidad ataca al gluten como si se tratase de una sustancia dañina. El daño causado a estas proteínas dará lugar a consecuencias en el cuerpo humano como pueden ser los problemas de corazón, digestión, tiroides, hígado o alteraciones en los músculos y las articulaciones, entre otros cientos de síntomas propias de enfermedades de intolerancia al gluten. 

Además, la enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que afecta entre un 1-4% de la población mundial, tratándose de una enfermedad que daña el revestimiento de las paredes del intestino delgado, causando, de esta manera, numerosos problema digestivos. Además, el celiaquismo viene asociado a un componente genético, ya que, para ser padecedor de la enfermedad, la persona debe tener uno o más genes específicos asociados a esta enfermedad. 

Por otro lado, la sensibilidad al gluten es una condición que afecta entre un 10-40% de la población. En este caso, el sistema inmune reacciona a la ingestión de la proteína de manera que produce graves efectos perjudiciales sin padecer una destrucción del revestimiento intestinal. 

Si deseas saber si padeces una enfermedad asociada al gluten, existen pruebas de laboratorio de sangre y orina que te permiten conocer los resultados sobre los efectos que causa el gluten en el organismo. Si estos dan positivos, debes realizar una dieta libre de gluten. Ahora lo tienes muy fácil, existen numerosos productos libres de gluten en el mercado y a un precio asequible. 

Aquí os mostramos un vídeo de la cantidad de alimentos que contienen gluten y el problema que esto supone a personas con intolerancia.


viernes, 24 de octubre de 2014

Intolerancia a la lactosa ¿A que se debe?

Muchas personas sufren molestias en el estómago, gases, diarrea, distensión abdominal..., cuando toman leche, yogur, queso u otros alimentos que contienen este azúcar. Escuchamos a menudo "intolerancia a la lactosa" pero que no comprendemos de todo a que es debido, por eso en esta entrada intentaremos explicar por encima a que se debe esta irregularidad en nuestro organismo.
Fuente: s3-eu-west-1.amazonaws.com

La lactosa, como dije, es un azúcar, el "azúcar de la leche", el cual podemos encontrar en la leche de todos los mamíferos además de en muchos alimentos preparados.
Que no toleremos la lactosa quiere decir que no tenemos suficiente enzima lactasa (juega un papel esencial en el desdoblamiento de la lactosa en el intestino delgado) en el intestino delgado para romper toda la lactosa que consumimos. Esta lactosa que no fue digerida o que se digirió parcialmente pasará al intestino grueso. Este descompone la lactosa gracias a sus bacterias generando productos de desecho como hidrógeno, anhídrido carbónico, metano y ácidos grasos de cadena corta.
Estos desechos provocan los síntomas que a menudo sufren las personas que tienen esta intolerancia y consumen productos que contengan leche.

Fuente: tiempodeexito.com